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lunes, 5 de febrero de 2018

{Actividad física en niños y adolescentes}

Como padres, debemos fomentar hábitos saludables, incluyendo el ejercicio en nuestros niños. La actividad física debe convertirse en una rutina como parte de su vida, como comer y dormir.

Siempre debemos tener presente que la actividad física debe estar acorde a su edad y etapa evolutiva.

En la etapa pre escolar las habilidades son adquiridas principalmente a través del juego no estructurado.

Si hay algún juego organizado, debe ser muy breve. La competencia, no ofrece ventajas y debe evitarse a esta edad.

Los objetivos principales de la actividad deportiva para niños pequeños y niños de corta edad debe ser lo lúdico, la experimentación, la exploración, y tener diversión. Una vez que se ha alcanzado un nivel de desarrollo motor adecuado, las actividades simples de suelo, como caminar, correr, saltar y andar en bicicleta, son actividades fundamentales e importantes para su seguridad durante toda su vida. Estas actividades pueden formar sólidos cimientos para el futuro de diferentes deportes, sin embargo, sólo porque estas actividades se puede comenzar en forma prematura, no significa que el deporte deba ser perseguido agresivamente a temprana edad.

Las actividades deportivas se pueden iniciar desde la infancia si se acompañan sin presión, y se centran sólo en los conocimientos básicos. Los beneficios de la actividad física y la variedad de deportes a lo largo de la infancia son fundamentales para que su hijo se desarrolle saludablemente y adquiera hábitos de movimiento, evitando así tendencias sedentarias. Sin embargo, algunos niños deciden (o sus padres deciden por ellos) especializarse en un determinado deporte a una edad muy temprana. Esta práctica no la recomendamos debido a los riesgos potenciales de la especialización deportiva precoz, acciones repetitivas y largas horas de entrenamiento, que pueden sobrecargar a los niños de lesiones, sobre exigencias y posterior abandono deportivo.

Algunos niños en edad escolar, la única actividad física que realizan es con sus dedos, sobre un sofá, frente a pantallas de video-juegos o computadoras. Los que se ajustan a este perfil puede estar en una pendiente hacia una vida de sobrepeso, obesidad y aislamiento.

Durante los años de su hijo en edad escolar, el objetivo debe ser no sólo poner a su hijo en movimiento, sino también inculcarle un hábito de por vida. Hay un montón de oportunidades para que su hijo se mantenga activo. En la mayoría de las comunidades, los niños en este grupo de edad pueden optar por participar en una serie de deportes organizados, fútbol, vóley, handball, hockey, básquet, etc. Los deportes de equipo son muy divertidos y pueden ayudar a controlar su peso. Ellos aprenden a ser parte de un equipo, a responder a la presión y motivarse a sí mismos. También desarrollan su capacidad para hacer frente a la adversidad y recuperarse de la derrota, dos herramientas esenciales para la vida.

Si su hijo insiste en no realizar actividad física, sea creativo, y ayude a su hijo a ser físicamente activo, propóngale actividades junto a él, que se ajusten al tiempo y presupuesto familiar, salga a caminar, comparta algún deporte o busque que lo haga con algún amigo que él aprecie. Prediquemos con el ejemplo, ya que los niños imitan y adquieren muchos de nuestros hábitos.

No importa lo que elija, la actividad regular no sólo quema calorías, sino que también fortalece el sistema cardiovascular de su hijo, fortalece los huesos y los músculos, y aumenta la flexibilidad.

También ayuda a disminuir el estrés, a desarrollar el trabajo en equipo, el espíritu deportivo, la autodisciplina, aumenta su autoestima, y mejora su sensación general de bienestar. El ejercicio es una de las mejores maneras de controlar el estrés. Un niño físicamente activo es menos propenso a experimentar síntomas relacionados con el estrés, que sus pares más sedentarios.

Es importante que como padres celebremos sus éxitos y también los acompañemos en sus fracasos, sin juzgarlos

Préstele atención a su hijo que realiza deporte, muchas veces puede estar muy presionado y nosotros no advertirlo, creo que ese es el momento de charlar con él. Recuerde que un niño debe principalmente divertirse.

La actividad física en los niños debe ser supervisada por personal idóneo, ya que el momento de aplicación de los estímulos, no es el mismo en las diferentes etapas evolutivas. El cuerpo de un niño no es igual que el de un adulto, los tejidos de los niños están en constante crecimiento, y no todos los tejidos van creciendo a la misma velocidad.

Debemos también como padres ver y controlar el ambiente donde nuestros hijos realizan su actividad, ya que puede ser un ámbito no adecuado para su seguridad y bienestar.

El examen de aptitud física de adolescentes y niños para la actividad deportiva es una oportunidad importante para brindar atención preventiva de lesiones relacionadas con el deporte. Por eso antes de comenzar un deporte, realice al niño/adolescente una evaluación médico-deportiva.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Desde la televisión hasta los juguetes, ¿qué hace que los niños sean niños y las niñas sean niñas?

En este artículo encontrarás los siguientes temas:

- Se les trata diferente desde la cuna
- Juguetes: autos para niños y muñecas para niñas
- Modelo de conducta: “Sé como yo”
- Ropa: Vestidos de princesa y camisetas de fútbol
- Sus emociones: las lágrimas son cosa de niñas
- La televisión y los estereotipos
- Libres para ser tú y yo

La mayoría de los expertos coincide en que la biología es el principal factor que determina que los niños se comporten “como niños” y las niñas “como niñas”. Sin embargo, lo cierto es que las hormonas y la anatomía, por sí solas, no pueden explicar las grandes diferencias que hay entre los dos sexos. La sociedad es otro de los factores que influyen en las diferentes direcciones que toman, desde su nacimiento, los niños y las niñas.

Se les trata diferente desde la cuna

Desde que nacen, los varoncitos y las mujercitas reciben un trato diferente. Los estudios demuestran que cuando los adultos creen que un bebé es niña, dicen que es “dulce” o “femenina”. Pero si el mismo bebé lleva un trajecito azul, lo consideran “fuerte” y “lleno de energía”.

Susan Witt, profesora de desarrollo infantil en la Universidad de Akron, en Ohio, explica que, por lo general, los padres tienden a hablarles con más dulzura a sus hijas que a sus hijos cuando son bebés. Asimismo, los padres juegan de una manera distinta con sus bebés varones. La interacción es más física.

Juguetes: autos para niños y muñecas para niñas

Es muy común que a los niños se les den autos y a las niñas muñecas. Y los pequeños se toman muy a pecho ese patrón, que puede perdurar por mucho tiempo. A través de un estudio se descubrió que las niñas, incluso a los 18 meses, ya asociaban los autos con los niños y las muñecas con las niñas. "Los pequeños que pasan la mayor parte de su niñez usando juguetes específicos para su sexo seguramente desarrollarán ideas muy tradicionales acerca de los sexos”, asegura Witt.

¿Es normal que un niño juegue con juguetes de niña?

Modelo de conducta: “Sé como yo”

Los niños prestan mucha atención a los hombres y a las mujeres que hay en sus vidas. Por lo tanto, es común que, desde una temprana edad, sus expectativas se basen en lo que observan a su alrededor. Un estudio reciente de Brigham Young University halló que un grupo de niños de 24 meses estaban fascinados por actores que realizaban actividades que regularmente se atribuyen a personas del otro sexo. Se quedaron sorprendidos cuando un hombre se pintó los labios y una mujer se puso una corbata.

Los niños absorben los hábitos de los adultos y algunas veces los resultados no son los deseados. Diane Ruble, catedrática de psicología en New York University, relata la historia de un pequeño cuya mamá tomaba siempre café y el papá té. El niño pensaba que sólo las mujeres tomaban café y los hombres té hasta que un día, para su gran sorpresa, vio a un hombre tomando café.

¿Cuál es la lección? Recuerda que tu hijo se da cuenta de todo y si quieres que aprenda que los hombres pueden cocinar o que las mujeres pueden arreglar cosas en la casa, muéstraselo. Las ideas que tienen los niños sobre los roles de ambos sexos son mayormente influenciadas por lo que ven en su propio hogar. Sin embargo, si tu pareja y tú desempeñan roles muy tradicionales en tu hogar, y eso no va a cambiar, puedes encontrar maneras creativas de exponer a tus hijos a otras opciones.

Por ejemplo, muéstrale libros, programas de televisión o películas donde tanto hombres como mujeres desempeñen varios roles. También puedes llevarlo a hogares de familiares o amigos, donde por ejemplo, el papá cocina y la mamá se encarga de arreglar los aparatos electrodomésticos que no funcionan.

En la actualidad tanto hombres como mujeres ocupan puestos de trabajo que, hasta hace unas cuantas décadas, eran considerados para un sexo en particular. Para que tu hijo comprenda que cualquier persona, sea hombre o mujer, puede desarrollar cualquier actividad que le guste, le puedes señalar a un enfermero o una mujer policía. Haz comentarios positivos sobre ellos: "Yo creo que él decidió ser enfermero porque le gusta cuidar a las personas” o “Ella se encarga que no haya crimen en nuestra ciudad”.

Ropa: Vestidos de princesa y camisetas de fútbol

Cuando los niños tienen entre 2 y 4 años, ya saben que hay ropa para niñas y ropa para niños y, por lo general, les gusta seguir ese patrón.

Desde muy chiquitas, a las niñas se les elogian sus zapatos, vestidos y los adornos en su cabello. Es por eso que es común que las pequeñas siempre insistan en ponerse su vestido de princesa, incluso para ir a acampar. Es una señal de que le encanta ser mujercita y vestirse como las pequeñas que la rodean.

Sus emociones: las lágrimas son cosa de niñas

Aunque a veces no lo reconozcamos, es posible que, inconscientemente, tratemos de diferente manera a los niños y a las niñas cuando se lastiman o lloran porque algo les duele. Por ejemplo, cuando los niños se dan fuertes golpes, algunos padres les dicen que “se aguanten y sean fuertes”, mientras que se trata a las nenas con empatía y cariño.

Sin embargo, muchos padres hoy en día tratan a todos sus hijos (sin importar el sexo) de la misma forma y los animan a que demuestren sus emociones. Si eres uno de esos padres, sabemos que no es una tarea fácil, ya que es posible que hayas crecido en un hogar con normas muy tradicionales. Además, aunque hagas todo lo posible porque tus hijos sean de mente abierta, no puedes controlar lo que sucede fuera de tu casa. Por ejemplo, es posible que algunos niños se burlen de tu hijo cuando se dé un fuerte golpe el parque y empiece a llorar. Esa actitud puede ser dañina ya que la próxima vez que tu niño se lastime, es probable que oculte sus emociones. Y esa actitud puede continuar, incluso cuando sean adultos.

"En los últimos años se ha animado a las niñas y a las mujeres a ser más firmes y enérgicas”, comenta Witt. En cambio, “a los hombres y a los niños no los han motivado para que compartan sus emociones”, agrega.

La televisión y los estereotipos

Los niños que desean saber un poco más sobre los roles que desempeñan las personas de cada sexo, no tienen más que ver la televisión, expresa Mary Margaret Reagan-Montiel, gerente de programas infantiles del National Institute on Media and the Family (Instituto nacional de medios de comunicación y la familia), ubicado en Minneapolis.

Algunos personajes sí proporcionan modelos positivos, como por ejemplo la aventurera Dora la Exploradora y su primo Diego. Pero otros programas parecen basar cada broma y trama en los estereotipos de siempre. Reagan-Montiel recuerda su desilusión cuando su propia hija miraba el programa The Suite Life of Zach and Cody, de la cadena Disney. Los varoncitos eran bromistas y las niñas maduras y disciplinadas.

No es necesario que los padres prohíban a sus hijos ver esos programas. Sin embargo, es recomendable que los veas tú antes de que lo hagan tus hijos o los veas junto con ellos. De esa manera, les puedes señalar, por ejemplo: “¿Has visto que en este programa los niños sólo bromean y las niñas son las que resuelven los problemas? Yo no creo que en la vida real suceda eso, ¿y tú?".

Libres para ser tú y yo

Tendrás una gran influencia sobre lo que piensa tu hijo acerca del rol de cada sexo. Pero no te sorprendas si la actitud de tu hijo no coincide con lo que le has inculcado. Aunque siempre evites los estereotipos acerca de roles que desempeñan hombres y mujeres, seguramente tu pequeño tenga sus propias ideas sobre cómo “deben” actuar los niños y las niñas.

No te preocupes, que es una fase normal. Los niños tienen una necesidad muy fuerte de dar sentido a su mundo y no cuentan todavía con la capacidad que les permite ser de mente abierta. Ven las cosas en blanco y negro, o en este caso, de color rosa y azul.

Si tu hija insiste en ponerse un traje de princesa para salir a jugar en la nieve, abrígala bien y déjala que salga así. Asimismo, no te alarmes si tu hijo quiere jugar con muñecas. Dar cariño y cuidar de un muñeco puede ser bueno para cualquier niño. Cuando tu pequeño empiece a tener amiguitos que lo visiten en casa, es muy probable que escuche comentarios como el que “las muñecas son cosa de niñas”. Él decidirá si quiere seguir jugando con muñecas.

A medida que tus hijos crezcan, ten en cuenta sus gustos y preferencias, sin importar si son considerados para “niños o niñas”; por ejemplo, una niña que quiere jugar béisbol o un niño que desee tomar clases de baile. Es importante que le brindes a tu hijo, la oportunidad de saber si se siente bien haciendo la actividad que eligió. Al final, lo que realmente importa, es que disfrute lo que haga y sea feliz.

Fuenteespanol.babycenter.com