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lunes, 27 de enero de 2014

{El juego, la mejor forma de vincularse afectivamente con los niños}



Si tiene pocas horas para estar con su hijo, aprovéchelas al máximo.

Así sea por corto tiempo, el juego es la mejor forma de vincularse con los niños, porque con él ellos construyen su identidad, y el adulto sabe qué piensan y cómo se sienten en la vida.

Según Claudia Marcela Rozo, directora del programa de terapia ocupacional de la Universidad del Rosario, experta en pediatría, “lo que el niño logra en el vínculo con sus papás durante el juego no se lo va a dar otra persona. El juego es el trabajo del niño, es decir, su ocupación principal”.

Resulta que mientras los adultos piensan que el juego es una manera de “desaprovechar” el tiempo, la realidad es que durante la primera infancia la mejor actividad que puede hacer un niño es jugar, y la escolaridad, en dicho momento de la vida, pasa a un segundo nivel.

“Las interacciones hoy están muy limitadas a la cotidianidad: comer, dormir y hacer tarea, pero hay otros espacios vacíos en la vida de los niños. Ellos requieren cada vez más que los papás les propongan actividades de interés, para evitar caer solo en ver televisión y en los videojuegos, y se puedan divertir como en otros tiempos”, dice la experta.

Según Rozo, con el juego como tal se deben cumplir ciertas condiciones:

- haber interacción,
- proporcionar placer,
- descubrir habilidades, y
- aprender a manejar la gratificación y la frustración.

“El juego se constituye en un laboratorio de la vida donde las reglas son especiales, pero son ficticias, y al tiempo, pueden ser modificables en cualquier momento”, dice la terapeuta.

Ella aconseja no centrarse tanto en cuál es la tarea escolar del niño, sino más en otras necesidades. Asegura que algo tan simple como jugar a la profesora le puede mostrar a los padres cómo se comporta la maestra con su hijo. Buenas ideas son jugar a preparar la cena o poner la mesa.

Lo que no se puede confundir, según la experta, es que clases de natación o guitarra, por ejemplo, reemplazan el juego.

“Las actividades extras deben ser equilibradas. Un niño no puede estar todas las tardes en una clase distinta, además del colegio y de las tareas. Así no disfruta.

He recibido en consulta muchos niños que tienen juguetes sin estrenar porque "no hay tiempo”, dice.

Ideas fáciles y divertidas

♥ Los primeros meses

Los juegos deben ser de orden motor y senso-perceptual.

Mostrar al niño las posibilidades del cambio corporal que puede haber en las diferentes posturas, boca abajo o de lado.

Otra formas son:

- aparecer y desaparecer,
- moverse hacia un lado y hacia otro,
- hacer cosquillas (que disfrute el contacto físico)
- poner música y bailar

El baño y aplicarle el champú también dan muchas posibilidades. Es el goce de la experimentación con agua, sonidos y olores.

Año y medio

Aparecen otras posibilidades, por ejemplo, la permanencia de los objetos. El niño sabe que la mamá sigue estando para él aunque no pueda verla.

Experimentar con pinturas, con arena y jugar en el pasto promueven el desarrollo sensorial, motor y cognitivo.

Más adelante se hacen juegos relacionados con objetos concretos. Por ejemplo, ensartarlos o meterlos dentro de algo.

El niño o niña puede saltar, correr y jugar con una pelota. Es una oportunidad donde él entiende que una norma se repite. "Si yo hago esto voy a obtener un estímulo; por ejemplo, cada vez que yo tiro la pelota, mi mamá aplaude". Eso le hace entender al infante lo que es agradable para otros y las formas con las cuales él puede ganar reconocimiento.

♥ Tres años

Aparecen los juegos con otros niños alrededor y la posibilidad de analizar, muchas veces, que cuando un infante tiene dificultad para prestar sus objetos, es porque ha jugado poco y piensa que son propios.
En cambio, cuando juega con los papás, ve los objetos simplemente como cosas para disfrutar.

A dicha edad, en las noches, cuando los padres regresan del trabajo, son muy valiosos los juegos de reconocimiento, dice la terapeuta Rozo. Se puede jugar a la maestra, a la cocina, al bombero, al chofer. Es decir, con roles de la cotidianidad. El disfraz es también una buena herramienta de juego cambiando de papel.

Cuatro años

Los niños puede hacer juegos con reglas, por ejemplo, lotería y practicar más deportes, como correr, alcanzar la pelota, y las escondidas es uno de los juegos favoritos.

¿Y si no juega? De acuerdo con la doctora Claudia Marcela Rozo, cuando el niño no juega, generalmente se encasilla en formas de actuar adultas que no lo dejan ser libremente y el papá no conoce cómo es su hijo. Además, la falta de juego impide que se desarrolle la creatividad.

“En el juego es donde uno más conoce cómo interactúan las personas, se vuelven más abiertas. En estas actividades los niños aprenden a manejar la frustración y la gratificación. Los niños que juegan puede que no aprendan que vale la pena luchar y, en cambio, pensar que la competencia no tiene sentido”, agrega la terapeuta.

Fuentewww.abcdelbebe.com

jueves, 23 de enero de 2014

{Consejos para facilitar la tarea de la alimentación}

Además de saber qué darles ahora que los niños pueden comer una variedad de alimentos, algunas normas le facilitarán esta actividad. Por eso, tenga en cuenta que:

♥ Aunque el crecimiento continúa, no es tan acelerado como en los primeros meses.

♥ Cuando comienzan a caminar comerán pequeñas cantidades, cuatro veces al día.

♥ Suministre un alimento nuevo a la vez, para que el niño o la niña se vaya adaptando.

♥ Si no recibe este alimento, intente dárselo nuevamente más adelante.

♥ Si necesita conservar alimentos hágalo en recipientes cerrados y no los almacene por más de dos días.

♥ Cuidado con proveerle alimentos que pueden obstaculizar su vía respiratoria, como el maíz, nueces, uvas, pasas o caramelos duros.

♥ Los dulces o bebidas azucaradas, además de hacerlos perder el apetito, contribuyen a la formación de caries.

♥ No se recomienda darles bebidas con cafeína como té, café o chocolate.

♥ Desde los 12 meses ofrezca los alimentos molidos con tenedor, para cuando cumpla 18 es posible ofrecerlos picados. Esto de acuerdo con el desarrollo de los dientes en los pequeños o sus habilidades para la masticación.

♥ Poner alimentos de variados colores e ingeniarse la manera para separarlos dentro del plato estimulará visualmente al niño.

Fuentewww.abcdelbebe.com

{A qué le temen sus hijos}



A los extraños

Los miembros de la familia son las únicas personas que posiblemente hasta ahora ha visto su hijo.
Los nuevos rostros le crearán desconfianza, recelo y temor.  

- Al llegar al jardín o a la guardería esas personas extrañas ocasionarán el llanto en el niño. El primer paso es abrazarlo y mostrarle que es una persona reconocida por los padres y que no le hará ningún daño.

- Pedirle a esa persona que se acerque en una forma tierna y suave. Sonreírle y consentirlo ayudará a establecer confianza con el niño, pero no se debe forzar a que él se sienta cómodo con el adulto; sólo lo hará con tiempo y cuando así lo sienta.

A la separación

- El niño no entiende términos cronológicos; por eso, decirle que lo vendrá a buscar más tarde al jardín o a la guardería genera temor de que no va a venir por él. El papel de la profesora o profesor será esencial para crear rutinas. Por ejemplo, establecer siempre antes de la hora de salida una actividad como cantar o pintar y decirle al niño, que los papás vendrán después de terminada.

- Que sea la misma persona la que deje y recoja al niño durante esa adaptación facilitará el proceso.

- Manifestar ansiedad y llorar cuando se deja al niño le contagiará el temor.

- Es posible que se necesite la presencia del adulto en el salón, mientras el niño se calma. Que esa estadía sea solo física, no interfiera con las actividades de la jornada.

A la oscuridad

Aunque puede desaparecer cerca de los nueve años, puede permanecer por más tiempo. Muchos adultos aún le temen.

Un espacio oscuro puede asociarse con pesadillas, monstruos y soledad por la separación de los padres.

Una táctica para controlar este temor, por ejemplo, es consolar al niño en la oscuridad si se despierta llorando por una pesadilla. Crear juegos agradables en ambientes oscuros como la gallinita ciega, sombras en la pared o a las escondida.

Fuentewww.abcdelbebe.com

{La selección del menú}



Durante la edad pre-escolar, una adecuada nutrición marca la diferencia entre un buen y un mal desarrollo de los niños, e incluso la presencia de enfermedades posteriores.

En esta etapa, los niños necesitan mayores calorías por la energía que gastan continuamente. Los padres deberán escoger los alimentos que cuenten con los siguientes nutrientes:

- Hierro
- Calcio
- Vitaminas A, C y D

Para esto, incluya alimentos variados, especialmente frutas y verduras, para evitar que los pequeños tengan deficiencias.

Cinco comidas al día

Tomar refrigerios entre comidas es aconsejable siempre y cuando estos se basen en alimentos sanos. Tenga presente que los hábitos inculcados a temprana edad serán los que los acompañen a los niños por el resto de sus vidas.

Para que se le facilite darle la alimentación, cree estrategias para que los pequeños le ayuden a cocinar, conservando las normas de seguridad. Así será más fácil que ellos se coman lo que ayudaron a preparar.

Cómo organizar el menú

Un estudio realizado por investigadores del departamento de Salud y Nutrición de Texas Children’s Hospital sugiere distribuir así los alimentos en el menú diario:

- Alimento
- Características
- Porciones
- Carnes (puede ser de vaca, pescado o pollo; 2 porciones diarias (entre 30 g y 60 g)
- Lácteos (leche descremada y productos bajos en grasa; 4 porciones al día (entre 120 ml. y 250 ml)

Fuenteswww.abcdelbebe.com

{El camino a la independencia}



En estos meses el bebé comienza a asumir el reto de la independencia y la curiosidad aumenta su capacidad de aprendizaje.

El niño desarrollará más equilibrio; por lo tanto, se arriesgará a correr, saltar, trepar, brincar, subir e incluso bajar escalones con apoyo.

Reconocerá los sonidos y la música, moverá su cuerpo. Intentará bailar o palmotear siguiendo una melodía .

Este es el momento de comunicarse y para eso el bebé reduce los gestos.

En el mes 19 intenta imitar vocablos, luego hará frases cortas, cambiará el orden de las palabras y llegando a los dos años, formará algunas oraciones compuestas muy sencillas.

En los meses posteriores hará preguntas, así no pronuncie bien, lo normal es que utilice 100 palabras.

El reto es hacerse entender y lo logrará poco a poco. Primero identificará su nombre, luego el de los distintos objetos. Finalmente, reconocerá algunos colores y diferenciará tamaños.

Comenzará a expresar sus emociones y así como se inician las rabietas, también el bebé demostrará afecto a través de caricias y besos.

El niño aprenderá a mostrar placer al compartir la mesa y las actividades con otros niños. Jugará, halará, lanzará y arrastrará objetos, además usará los pies para empujarse en un triciclo, podrá clasificar las figuras geométricas y jugará a la pelota.

Al llegar a los dos años, el niño puede ayudar a quitarse la ropa y mover su cuerpo con mayor voluntad.

Fuentewww.abcdelbebe.com

{12 a 18 meses, tiempo de formar la conducta del niño}



En este periodo los niños comienzan a experimentar un deseo de independencia, incentivado por su nueva habilidad de caminar. Por eso, desde esta edad se les debe enseñar los límites de un comportamiento apropiado y los de uno inadecuado, haciendo que aprenda de sus actos para ir formando una conducta.

Esta época, cuando los niños comienzan a caminar, es el momento ideal para empezar a introducir valores, razonamientos e incentivos con el fin de aprender las reglas de comportamiento aceptadas.

Las primeras reglas que se le imponen al niño deben estar encaminadas a proteger su seguridad. Los padres tienen la función de explicar claramente las cosas que se pueden hacer y las que no, y para ello pueden hacer uso de cuatro técnicas apropiadas.

♥ Distraer al niño para que no ponga atención a actividades peligrosas.

♥ Convertir el “no” en una palabra para cuestiones de seguridad. Si el niño escucha la palabra “no” con demasiada frecuencia, empezará a hacer caso omiso de ella.

♥ Comunicarse sin palabras para que entienda con una mirada o un gesto.

♥ Nunca hay que pegarle ni usar castigos corporales.

Durante este período, el niño iniciará un proceso de integración social y empezará a jugar con otros de su misma edad. Por eso, es importante enseñarle a compartir y a entender qué cosas son de él y cuáles no.

En general, los padres y las personas que se encuentran alrededor del niño deben ser cuidadosos con las cosas que dicen y hacen en frente de él, porque en esta etapa tiende a imitarlo todo. Además, aprende rápidamente.

Fuentewww.abcdelbebe.com